Los seres humanos cometen errores, “errar es humano”, dice ese viejo cliché, que en este caso no tiene ninguna validez, pues fallar como lo hizo Augusto Pinochet, bien puede considerarse inhumano, a pesar de eso, la muerte del dictador Pinochet es un hecho anecdótico, porqué al final los hombres fallan y las ideas permanecen. Pinochet ha muerto, pero lo que el construyo sigue vigente. LOCE.
El día 10 de diciembre, del año 2006, ahora podrá ser recordado como el día en que deja de respirar uno de los genocidas mas sanguinarios de la Historia, y esperemos que en el futuro, la educación que se enseña a los niños en los Liceos y Colegios, de cuenta de este hecho. Esperemos que los libros de historia, cuenten que cuando murió el dictador, hubo un pueblo que salió a las calles, con una alegría inmensa, y del otro lado, los simpatizantes del cadáver alzaron banderas a media hasta.
Pero bueno, sin seguir el "buen ejemplo" del Padre Hasbún, de “amar al prójimo”, creo que de ninguna forma es venerable, que por culpa del capricho de un viejo ridiculo, que durante su infancia tuvo una vida solitaria y con pocos amigos, se hayan exterminado a cuatro mil quinientos civiles –según cifras oficiales-, mandado al exilio a otros seiscientos mil –también según cifras oficiales- y otros tantos, hacer desaparecer en el camino del trabajo a su casa. –De estos últimos, no hay rastro, ni información-. Es de suponer que Pinochet, cargaba aún en su época de dictador, con esa conducta de la niñez, pues para matar a toda esa cantidad de gente, no hay otra explicación, que la de querer quedarse solo, dado que las personas que no estaban de acuerdo en sus caprichos, eran una molestia.
Lo cierto es el General tenía muy mala memoria o bien tenía algún problema mental cuando enfrento en incalculables veces a la justicia, por ello, es comprensible su actitud temeraria y “digna” de hombría., cuando le declara la guerra, no solo a su propio país, sino también a Argentina, en el año 1978, también es muy probable que los cadáveres de los detenidos desaparecidos, estaban disecados, y los exhibía orgulloso en el living de su casa. Para bien o para mal, el dictador Pinochet puede ser con justicia, calificado como el amo y señor de la muerte, Tomando en cuenta estos antecedentes, no esta demás aplaudir los certeros exámenes médicos que en incalculables ocasiones, le diagnosticaron demencia senil.
Durante años me pregunte, ¿Qué va a pasar cuando muera Pinochet?... me imagino que habrá grandes discusiones de si hacerle o no los honores, pero lo cierto es que ya no tiene mucha relevancia, porque en el ultimo tiempo lo único que transmitía la imagen de Pinochet, no era otra cosa mas que pena.
Murió sin ser enjuiciado por los tribunales, es cierto. Sin embargo yo creo que ya es juzgado, a la larga el personaje que quiso pasar a ser el mas importante de Chile, sea la persona mas aborrecida, es un juicio, que el pueblo no lo quiera, que su imagen tenga que ver con todos aquellos valores que son inmorales, ya es un juicio y lo que el ha vivido los últimos años, no lo quisiera vivir, yo.
Pinochet ha muerto, pero lo que el construyo sigue vigente, murió el perro, pero continua la leva, no hay nada que celebrar.
lunes, 11 de diciembre de 2006
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